Glosario financiero
Definiciones sencillas para interpretar préstamos, hipotecas y microcréditos. El significado contractual y legal puede variar según el país y el proveedor.
- Capital
- Dinero prestado o saldo pendiente sobre el que se calculan intereses. Puede referirse al importe inicial recibido o al capital pendiente en una fecha concreta. En un préstamo amortizable, cada cuota reduce una parte de ese saldo y los intereses posteriores se calculan normalmente sobre lo que queda por devolver.
- Cuota
- Pago periódico que puede incluir devolución de capital, intereses y, según el contrato, otros cargos. Su composición cambia durante la vida del préstamo: al principio puede contener más intereses y menos amortización de capital. Conviene comprobar importe, frecuencia, fecha de cargo, costes añadidos y si existe una cuota final distinta.
- Plazo
- Tiempo acordado para devolver la financiación. Alargarlo suele reducir la cuota y aumentar el coste total. Suele expresarse en meses o años y determina cuántas cuotas habrá. Con el mismo capital y tipo, ampliarlo suele aliviar el pago mensual, pero mantiene la deuda más tiempo y normalmente eleva los intereses acumulados.
- TIN
- Tipo de Interés Nominal aplicado al capital. No incorpora por sí solo todos los gastos. Es un porcentaje anual nominal que debe convertirse al periodo de pago para calcular intereses y cuotas. No refleja por sí solo comisiones, seguros, gastos, frecuencia de pagos ni el efecto financiero completo de los flujos.
- TAE o APR
- Indicador anual que incorpora interés y determinados gastos para facilitar comparaciones bajo una metodología definida. Se obtiene igualando el dinero recibido con los pagos y costes incluidos, teniendo en cuenta cuándo se producen. Es útil para comparar ofertas de naturaleza similar, pero deben revisarse las hipótesis, los costes incluidos y si el tipo puede variar.
- Coste total
- Suma de intereses, comisiones, seguros obligatorios y otros gastos, menos el capital recibido. Permite separar el dinero recibido del precio de financiarlo y suele relacionarse con la diferencia entre el total pagadero y el capital. Los costes por incumplimiento o servicios opcionales pueden quedar fuera; hay que comprobar qué incluye la documentación contractual.
- Amortización
- Reducción del capital pendiente mediante los pagos. Cada pago puede dividirse entre intereses, capital y otros conceptos. El cuadro de amortización muestra esa distribución y permite ver cómo evoluciona el saldo; reducir capital antes suele disminuir los intereses futuros, aunque puede existir una comisión.
- Carencia
- Periodo en el que puede pagarse solo interés o suspenderse parte del pago; normalmente retrasa la amortización. Puede ser parcial, pagando intereses sin reducir capital, o total, aplazando también los intereses. En este último caso los intereses pueden acumularse o capitalizarse, por lo que el saldo o las cuotas posteriores pueden aumentar.
- Tipo fijo
- Tipo que permanece igual durante el periodo pactado. Aporta estabilidad al coste del interés y facilita prever las cuotas si los demás elementos permanecen iguales. No significa que seguros, comisiones u otros servicios vinculados sean invariables, por lo que deben revisarse por separado.
- Tipo variable
- Tipo que puede cambiar según un índice y las revisiones previstas en el contrato. Normalmente se forma con un índice de referencia más un diferencial y se actualiza en las fechas pactadas. Una subida o bajada puede modificar la cuota o el plazo; conviene simular escenarios y revisar frecuencia, índice y límites contractuales.
- LTV
- Relación entre el capital hipotecario y el valor usado como referencia para la vivienda. Se expresa como porcentaje y su resultado depende del valor de vivienda que acepte la entidad, que puede no coincidir con el precio de compra. Un LTV mayor implica menor aportación propia y mayor exposición del préstamo respecto al inmueble.
- Ratio deuda/ingresos
- Porcentaje de los ingresos periódicos destinado al pago de deudas. Compara las cuotas periódicas de deuda con los ingresos definidos para el cálculo, que pueden ser brutos o netos según la metodología. Es un indicador de carga financiera, pero no sustituye un presupuesto que incluya gastos esenciales y margen de seguridad.
- Saldo pendiente
- Capital que queda por devolver en una fecha determinada. Cambia después de cada amortización y debe consultarse para una fecha concreta. Puede no incluir intereses devengados desde la última cuota, comisiones de cancelación u otros importes necesarios para liquidar totalmente el contrato.
- Comisión de apertura
- Cargo que puede aplicarse al formalizar la financiación y que debe valorarse junto con el interés. Puede calcularse como porcentaje del capital, importe fijo o combinación de ambos. Si se descuenta del desembolso se recibe menos dinero; si se financia aumenta el saldo y puede generar intereses, por lo que afecta al coste real y a la TAE.
- Amortización anticipada
- Devolución de capital antes de las fechas previstas, reduciendo deuda, plazo o cuota según las condiciones. Puede ser total, cancelando la deuda, o parcial. En la parcial, el contrato o la elección disponible puede reducir la cuota manteniendo el plazo o conservar la cuota para acortar el plazo; también deben añadirse intereses devengados y posibles gastos.
- Comisión por amortización anticipada
- Cargo contractual que puede aplicarse a una devolución anticipada dentro de los límites legales correspondientes. No es automática ni idéntica en todos los productos: depende del contrato, tipo de financiación, fecha y normativa aplicable. Debe compararse con el ahorro de intereses y confirmarse mediante un cálculo de liquidación de la entidad.
- Índice de referencia
- Valor externo utilizado para revisar un tipo variable. Su valor lo publica o administra una fuente externa y se toma en la fecha o periodo definido por el contrato. Deben revisarse la frecuencia de actualización, el dato aplicable, la fuente y la regla de sustitución si el índice deja de existir.
- Diferencial
- Porcentaje que se añade al índice de referencia para determinar un tipo variable. Suele permanecer constante, aunque puede estar sujeto a bonificaciones por contratar productos o cumplir condiciones. El tipo aplicable suele resultar de sumar índice y diferencial; perder una bonificación puede elevarlo aunque el índice no cambie.
- Entrada o aportación
- Dinero propio aplicado al precio de una compra antes de calcular el capital financiado. Reduce la cantidad que es necesario financiar y normalmente también el LTV. Debe distinguirse de impuestos, tasación, notaría u otros gastos de compra, porque disponer de la entrada no garantiza cubrir todos los desembolsos iniciales.
- Cuota final
- Pago de importe superior que algunos contratos dejan para el último vencimiento. También se denomina pago residual o balloon. Reduce las cuotas ordinarias porque una parte del capital permanece pendiente, pero exige disponer de un importe elevado al vencimiento y puede hacer que se paguen intereses sobre ese saldo durante más tiempo.
- Interés de demora
- Interés aplicable a cantidades vencidas e impagadas según el contrato y la normativa. Se calcula sobre importes vencidos según el tipo y periodo previstos y se añade a la deuda ordinaria. Puede coexistir con gastos de reclamación u otras consecuencias; pagarlo no equivale necesariamente a reducir el capital pendiente.
- Refinanciación
- Sustitución o modificación de una deuda mediante nuevas condiciones de financiación. Puede formalizarse modificando el contrato existente o sustituyéndolo por otro. Para saber si mejora la situación hay que comparar saldo cancelado, nuevo plazo, TAE, comisiones, garantías y coste total, no solo la nueva cuota.
- Reunificación de deudas
- Agrupación de varias deudas en una sola; puede reducir cuota y aumentar plazo o coste total. La nueva financiación liquida o agrupa varias obligaciones y establece una sola cuota. Puede simplificar pagos, pero ampliar mucho el plazo, añadir gastos o aportar una garantía puede elevar el coste y el riesgo total.
- Impago
- Falta de pago de una cantidad en su fecha de vencimiento. Puede activar intereses de demora, gastos previstos, comunicaciones de cobro y otras consecuencias contractuales o legales. Ante una dificultad conviene contactar pronto con la entidad y solicitar por escrito las alternativas y su coste antes de aceptar cambios.